
En el marco de nuestro Curso de Ventilación Mecánica Domiciliaria: Del Sueño a la Vida; hemos seleccionado un documento que aborda la indicación que, con toda probabilidad, es la más frecuente para la Ventilación No Invasiva (VNI) en la medicina del sueño: el Síndrome de Hipoventilación por Obesidad (SHO).
Pépin y colaboradores nos muestran trayectorias clínicas de pacientes con SHO, a partir de reclamos por inicio de VNI, entre 2015 a 2019. Se integraron datos de 8,842 pacientes, con mediana de edad de 62 años (48 – 72), 54.9% mujeres, 59.7% con Apnea Obstructiva del Sueño (AOS), 58.1% con hipertensión o enfermedad cardiovascular y 35.9% sin comorbilidades. Nos describen 4 trayectorias previas al inicio de VNI, detectadas por análisis de conglomerados:
1) Inician VNI en condición estable con gasometría arterial, estudios de sueño y pruebas de función respiratoria (n=5,853; 66.2%), en este grupo el 23.7% de los pacientes entraron a cirugía bariatrica (94.7% de las cirugías en todo el grupo), la mortalidad a 1 año en este grupo de pacientes fue 5.5%, el 5.1% fueron enviados a CPAP y suspendieron VNI en 51.8%.
2) Inicio de VNI durante o posterior a estancia en terapia intensiva (n=757; 8.6%), en este caso, a 21.7% se les realizó estudio de sueño y a 47.1% se les realizó gasometría arterial, posterior al egreso y antes del inicio de VNI; presentan la mortalidad más alta con 9.1%, el 8.9% fueron cambiados a CPAP y suspendieron VNI en 34.3%.
3) Inicio de VNI posterior a estudio de sueño, función respiratoria y/o gasometría arterial que había iniciado terapia con CPAP por al menos 3 meses (n=526; 5.9%); presentan la mortalidad más baja 2.1%, regreso a CPAP en 12.9% y suspendieron VNI en 23%.
4) Inicio de VNI con uso previo prolongado de CPAP con mediana de 4 años (n=1,706; 19.3%), presentaron mortalidad a 1 año de 4.5%, el 12.7% regresó a CPAP y en 18.4% se suspendió la VNI.
La mortalidad en las trayectorias 3 y 4 fue significativamente menor comparada con la trayectoria 2 y los factores relacionados con mortalidad fueron: edad mayor a 45 años, hombres, índice De comorbilidad de Charlson >0 y pertenecer a la trayectoria 2. Las hospitalizaciones por falla respiratoria o enfermedad cardiovascular fueron también significativamente mayores en la trayectoria 2.
Indiscutiblemente aquellos que iniciaron VNI posterior a una hospitalización por insuficiencia respiratoria deberán recibir un seguimiento estrecho por su alta mortalidad en el año siguiente al evento para esta serie de 9.1%, lo que representa un fracaso en la detección oportuna de este síndrome.
Si bien está generado a partir de una base donde no se registran otras variables clínicas de interés, como el índice de masa corporal, bicarbonato, índice de apnea hipopnea, tiempo con SpO2 menor a 90%, parámetros de ventilación o motivos de suspensión de la terapia (que oscilan entre 18.4 y 51.8% al año de inicio) este valioso documento ofrece una perspectiva de la práctica en el mundo real de la VNI, permitiendo priorizar estrategias de seguimiento.
Esperamos que hayas disfrutado esta lectura. SGZ